Normas en la ejecución del

Dr. Nelson Rodríguez T. Nota del Editor La presente publicación es una transcripción de un documento publicado por el Instituto Americano de Ultrasonido en Medicina. Es una traducción libre pero lo más ajustado posible a los términos médicos y científicos del procedimiento denominado sonohisterografía, histerosonografía o infusión salina para sonohisterografía (SIS). El objeto de esta publicación en nuestra revista es difundir y establecer algunas normas que agregadas a otras publicaciones anteriores en Chile, pueda ayudar a estandarizar el método y proteger a los médicos ultrasonografistas de demandas legales y de responsabilidad civil. I. Introducción Los aspectos clínicos de la normalización y estandarización de la sonohisterografía han sido desarrollados por el Instituto Americano de Ultrasonido en Medicina (AIUM), el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), y el Colegio Americano de Radiología. Las Recomendaciones hechas a los médicos clínicos calificados el procedimiento y los controles de calidad pueden variar entre estas Instituciones pero han sido acordados por cada una de estas organizaciones. Estos estándares han sido desarrollados para servir como una guía y para proveer asistencia a médicos calificados que hacen el procedimiento denominado Infusión salina intrauterina o sonohisterografía. Este procedimiento puede otorgar información acerca del útero y del endometrio, pero deben existir estudios adicionales para completar el diagnóstico. Sin embargo, los siguientes estándares pueden aumentar los beneficios diagnósticos de la sonohisterografía. II. Definición Infusión salina o sonohisterografía consiste en la imagen sonográfica del útero y de la cavidad útero-cervical usando ultrasonido de tiempo real durante la inyección de una solución salina estéril dentro de la cavidad uterina. III. Objetivo El objetivo principal del procedimiento es poner en evidencia anomalías del útero y endometrio empleando ultrasonido de tiempo real e imágenes fijas con suficientes detalles anatómicos para el diagnóstico de los hallazgos normales y anormales. IV. Indicaciones y contraindicaciones a. Indicaciones La indicación más común de sonohisterografía es el sangrado anormal uterino, tanto en la pre y post menopausia. Otras indicaciones son: 1. Infertilidad y aborto habitual 2. Anomalías congénitas uterinas 3. Evaluación pre y post operatoria de la cavidad uterina 4. Sospecha de sinequia uterina 5. Sospecha de engrosamiento endometrial 6. Imagen anormal del endometrio por ultrasonografía transvaginal b. Contraindicaciones La sonohisterografía no debe ser efectuada en una mujer embarazada o que podría estar eventualmente embarazada. Esto debe ser evitado efectuando el examen en la fase folicular de un ciclo menstrual después de los días de flujo menstrual o sea cuando este ha cesado pero antes de que la paciente ovule. En una paciente con ciclos regulares el procedimiento de infusión salina de sonohisterografía (SIS) no debe ser hecho después del día 10 del ciclo. El procedimiento SIS no debe ser hecho en una paciente infección pélvica o con dolor o sensibilidad pélvica, la cual puede ser debida a inflamación pélvica crónica o enfermedad inflamatoria pelviana crónica (PIP). Los órganos pélvicos sensibles pueden ser estudiados previamente con una exploración endovaginal o transvaginal por ultrasonido. El sangrado vaginal activo no es una contraindicación para el (SIS) en cambio puede ser útil para una interpretación más valedera. V. Calificación y responsabilidad del médico Ver el documento oficial de la AIUM: Guía de entrenamiento para médicos quienes evalúen e interpreten los exámenes de diagnósticos ultrasonográficos y las estandarizaciones y guías para la acreditación de las prácticas de ultrasonido. VI. Descripción del examen A. Preparación del paciente El médico que refiere al paciente puede prescribir antibióticos profilácticos si el paciente se somete habitualmente a este tipo de procedimientos invasivos. Si hay trompas de Falopio dolorosa, dilatadas u obstruidas y si la paciente no esta tomando antibióticos profilácticos, el procedimiento debe ser diferido hasta que los antibióticos sean administrados y el tratamiento finalizado. En la presencia de hidrosalpin indoloros debe considerarse la posibilidad de darlos al momento del examen. Debe efectuarse un test de embarazo si hay sospecha clínica. Las pacientes deben ser interrogadas sobre alergias al látex previo al uso del cobertor del transductor. B. Procedimiento Debe hacerse una evaluación previa por ultrasonido del endometrio, útero y ovarios antes del procedimiento. Luego de limpiar el orificio cervical externo, el canal cervical y la cavidad uterina deberá ser cateterizada con técnica aséptica. La solución salina será inyectada y observada con ultrasonido en tiempo real. C. Agente de contraste Sólo deberá ser usada solución salina isotónica. Se deberán obtener a lo menos dos imágenes en dos planos para registrar y demostrar los hallazgos normales y anomalías. Previo a la cateterización deberá obtenerse e informarse sobre imágenes de endometrio, su grosor en corte sagital. La cavidad uterina rellena con la solución salina, mostrara las imágenes necesarias para una buena evaluación de ella. Si se usa catéter con balón las imágenes deberán ser obtenida luego de retirar el catéter-bacón desinflado especialmente del cana cervical y del segmento inferior uterino o istmo. VIII. Documentación Una adecuada documentación es esencial para el cuidado de excelencia de las pacientes. Existirá un registro permanente de los exámenes y su interpretación. Deben ser registradas todas las imágenes en las áreas correspondientes. Las variaciones de los tamaños normales y anormales deben ser acompañadas de las medidas. La fecha del examen debe ser colocado en la etiqueta de cada foto junto con la identificación del paciente y la orientación de la imagen. Se debe incluir un informe de los hallazgos ultrasonográficos de cada paciente. La retención o la falta de imágenes obtenidas en el examen ultrasonográfico, debería ser concordante con el cuadro clínico y con los requerimientos de los planes de salud locales. Los informes deben estar de acuerdo con los estándares de la AIUM para este tipo de exámenes VIII. La SIS debe ser guiada por un transductor vaginal En caso de úteros grandes podría ser necesario efectuar imágenes trasabdominales adicionales, incluso para evaluar mejor el endometrio. El transductor debe ser ajustado a una frecuencia alta y apropiada según el examen bajo el principio ALARA, es decir "tan baja como lo razonable para su uso". IX. Control de calidad y de infecciones y educación del paciente Todos los transductores deben ser limpiados después de su uso. Los transvaginales deben ser cubiertos con una camisa o condón protector antes de la inserción. Debe usarse gel estéril. Después de cada examen el protector de plástico o látex debe ser eliminado y el transductor limpiado con una solución antimicrobiana. Debe ceñirse para esto, a las recomendaciones del fabricante del equipo y las propias para las infecciones vaginales. Las políticas y los procedimientos relativos a la información de los pacientes, control de la infección y seguridad del método deberán ser desarrollado de acuerdo a las indicaciones y publicaciones al respecto de la AIUM Bibliografía 1. Instituto Americano de Ultrasonido en Medicina (AIUM). 2. Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. 3. Colegio de Radiología. Revista de Libros Volver al sumario volumen 6, número 1

Revista de Libros Volver al sumario volumen 6, número 1

Dr. Nelson Rodríguez T.

Nota del Editor
La presente publicación es una transcripción de un documento publicado por el Instituto Americano de Ultrasonido en Medicina. Es una traducción libre pero lo más ajustado posible a los términos médicos y científicos del procedimiento denominado sonohisterografía, histerosonografía o infusión salina para sonohisterografía (SIS).
El objeto de esta publicación en nuestra revista es difundir y establecer algunas normas que agregadas a otras publicaciones anteriores en Chile, pueda ayudar a estandarizar el método y proteger a los médicos ultrasonografistas de demandas legales y de responsabilidad civil.

I. Introducción
Los aspectos clínicos de la normalización y estandarización de la sonohisterografía han sido desarrollados por el Instituto Americano de Ultrasonido en Medicina (AIUM), el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), y el Colegio Americano de Radiología. Las Recomendaciones hechas a los médicos clínicos calificados el procedimiento y los controles de calidad pueden variar entre estas Instituciones pero han sido acordados por cada una de estas organizaciones.
Estos estándares han sido desarrollados para servir como una guía y para proveer asistencia a médicos calificados que hacen el procedimiento denominado Infusión salina intrauterina o sonohisterografía. Este procedimiento puede otorgar información acerca del útero y del endometrio, pero deben existir estudios adicionales para completar el diagnóstico. Sin embargo, los siguientes estándares pueden aumentar los beneficios diagnósticos de la sonohisterografía.

II. Definición
Infusión salina o sonohisterografía consiste en la imagen sonográfica del útero y de la cavidad útero-cervical usando ultrasonido de tiempo real durante la inyección de una solución salina estéril dentro de la cavidad uterina.

III. Objetivo
El objetivo principal del procedimiento es poner en evidencia anomalías del útero y endometrio empleando ultrasonido de tiempo real e imágenes fijas con suficientes detalles anatómicos para el diagnóstico de los hallazgos normales y anormales.

IV. Indicaciones y contraindicaciones
a. Indicaciones
La indicación más común de sonohisterografía es el sangrado anormal uterino, tanto en la pre y post
menopausia. Otras indicaciones son:
1. Infertilidad y aborto habitual
2. Anomalías congénitas uterinas
3. Evaluación pre y post operatoria de la cavidad uterina
4. Sospecha de sinequia uterina
5. Sospecha de engrosamiento endometrial
6. Imagen anormal del endometrio por ultrasonografía transvaginal

b. Contraindicaciones
La sonohisterografía no debe ser efectuada en una mujer embarazada o que podría estar eventualmente embarazada. Esto debe ser evitado efectuando el examen en la fase folicular de un ciclo menstrual después de los días de flujo menstrual o sea cuando este ha cesado pero antes de que la paciente ovule.
En una paciente con ciclos regulares el procedimiento de infusión salina de sonohisterografía (SIS) no debe ser hecho después del día 10 del ciclo.
El procedimiento SIS no debe ser hecho en una paciente infección pélvica o con dolor o sensibilidad pélvica, la cual puede ser debida a inflamación pélvica crónica o enfermedad inflamatoria pelviana crónica (PIP).
Los órganos pélvicos sensibles pueden ser estudiados previamente con una exploración endovaginal o transvaginal por ultrasonido. El sangrado vaginal activo no es una contraindicación para el (SIS) en cambio puede ser útil para una interpretación más valedera.

V. Calificación y responsabilidad del médico
Ver el documento oficial de la AIUM: Guía de entrenamiento para médicos quienes evalúen e interpreten los exámenes de diagnósticos ultrasonográficos y las estandarizaciones y guías para la acreditación de las prácticas de ultrasonido.

VI. Descripción del examen
A. Preparación del paciente
El médico que refiere al paciente puede prescribir antibióticos profilácticos si el paciente se somete habitualmente a este tipo de procedimientos invasivos. Si hay trompas de Falopio dolorosa, dilatadas u obstruidas y si la paciente no esta tomando antibióticos profilácticos, el procedimiento debe ser diferido hasta que los antibióticos sean administrados y el tratamiento finalizado. En la presencia de hidrosalpin indoloros debe considerarse la posibilidad de darlos al momento del examen.
Debe efectuarse un test de embarazo si hay sospecha clínica. Las pacientes deben ser interrogadas sobre alergias al látex previo al uso del cobertor del transductor.

B. Procedimiento
Debe hacerse una evaluación previa por ultrasonido del endometrio, útero y ovarios antes del procedimiento. Luego de limpiar el orificio cervical externo, el canal cervical y la cavidad uterina deberá ser cateterizada con técnica aséptica. La solución salina será inyectada y observada con ultrasonido en tiempo real.

C. Agente de contraste
Sólo deberá ser usada solución salina isotónica.
Se deberán obtener a lo menos dos imágenes en dos planos para registrar y demostrar los hallazgos normales y anomalías.
Previo a la cateterización deberá obtenerse e informarse sobre imágenes de endometrio, su grosor en corte sagital.
La cavidad uterina rellena con la solución salina, mostrara las imágenes necesarias para una buena evaluación de ella.
Si se usa catéter con balón las imágenes deberán ser obtenida luego de retirar el catéter-bacón desinflado especialmente del cana cervical y del segmento inferior uterino o istmo.

VIII. Documentación
Una adecuada documentación es esencial para el cuidado de excelencia de las pacientes. Existirá un registro permanente de los exámenes y su interpretación.
Deben ser registradas todas las imágenes en las áreas correspondientes. Las variaciones de los tamaños normales y anormales deben ser acompañadas de las medidas. La fecha del examen debe ser colocado en la etiqueta de cada foto junto con la identificación del paciente y la orientación de la imagen.
Se debe incluir un informe de los hallazgos ultrasonográficos de cada paciente.
La retención o la falta de imágenes obtenidas en el examen ultrasonográfico, debería ser concordante con el cuadro clínico y con los requerimientos de los planes de salud locales.
Los informes deben estar de acuerdo con los estándares de la AIUM para este tipo de exámenes

VIII. La SIS debe ser guiada por un transductor vaginal
En caso de úteros grandes podría ser necesario efectuar imágenes trasabdominales adicionales, incluso para evaluar mejor el endometrio. El transductor debe ser ajustado a una frecuencia alta y apropiada según el examen bajo el principio ALARA, es decir "tan baja como lo razonable para su uso".

IX. Control de calidad y de infecciones y educación del paciente
Todos los transductores deben ser limpiados después de su uso. Los transvaginales deben ser cubiertos con una camisa o condón protector antes de la inserción. Debe usarse gel estéril. Después de cada examen el protector de plástico o látex debe ser eliminado y el transductor limpiado con una solución antimicrobiana. Debe ceñirse para esto, a las recomendaciones del fabricante del equipo y las propias para las infecciones vaginales.
Las políticas y los procedimientos relativos a la información de los pacientes, control de la infección y seguridad del método deberán ser desarrollado de acuerdo a las indicaciones y publicaciones al respecto de la AIUM

Bibliografía
1. Instituto Americano de Ultrasonido en Medicina (AIUM).
2. Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos.
3. Colegio de Radiología.

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