Editorial
Aquellos que aplicamos esta hermosa disciplina que es la ultrasonografía, tenemos permanente un sentimiento de desaliento por la escasa importancia que desde el punto de vista de su valoración, que se le atribuye como complemento al examen gineco obstétrico. Las razones de esta falta de valoración y retribución económica a esta verdadera interconsulta que muchas veces determina conductas y manejos terapéuticos, están en nuestras propias acciones: los informes son muy sucintos, la presión asistencial hace que se dediquen pocos minutos para obtener rendimiento en número de exámenes pero con desmedro de la calidad, además del escaso contacto con las pacientes. En encuestas telefónicas de centros médicos se ha detectado que el examen ecográfico gineco obstétrico esta, en promedio, por debajo en remuneraciones en un (-)28% en relación a los aranceles u honorarios de la consulta gineco obstetrica. Presiento que es nuestra propia culpa al permitir que los Institutos de Salud Previsional no consideren la inversión que hacen la Clínicas, centros médicos y médicos privados en valorar el tiempo y los insumos en examen acucioso y detallado de este tipo. No se consideran inversiones en equipos, costos de reposición y tecnología y lo que es peor, la dedicación y acuciosidad del operador. Al problema no se le ve solución inmediata. Aún más, el escenario cambiará en los próximos meses con la promulgación de nuevas reformas a las leyes en salud que complicarán aún más el análisis de esta situación. Los aranceles y honorarios que las Isapres tienen para este tipo de prestación son, por decirlo menos, inaceptables de acuerdo a que estos exámenes son de ayuda diagnóstica y se pueden considerar como una interconsulta. Curiosamente, no ocurre lo mismo con otros exámenes de ultrasonido de otras especialidades lo que nos hace pensar que, una vez más, nuestra desidia y descuido ha permitido que las cosas hayan llegado a este estado. Queridos amigos: la medicina en general y especialmente la medicina perinatal está en permanente avance, pero este debe ser solventado con los mejores y más preparados operadores que tengan entrenamiento en buenos y mejores equipos. El financiamiento de nuestra disciplina se hace en gran parte con la política arancelaria que los institutos privados y públicos de salud deben planificar. Esto es el deber del Estado y gran parte de nuestra especialidad está dependiendo ahora, de los próximos pasos que las autoridades de Salud den en cuanto a normativas, restricciones y políticas arancelarias. Dr. Nelson Rodríguez T. Editor Jefe • Diagnóstico prenatal de secuestro pulmonar extralobar Volver al sumario volumen 5, número4
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Aquellos que aplicamos esta hermosa disciplina que es la ultrasonografía, tenemos permanente un sentimiento de desaliento por la escasa importancia que desde el punto de vista de su valoración, que se le atribuye como complemento al examen gineco obstétrico.
Las razones de esta falta de valoración y retribución económica a esta verdadera interconsulta que muchas veces determina conductas y manejos terapéuticos, están en nuestras propias acciones: los informes son muy sucintos, la presión asistencial hace que se dediquen pocos minutos para obtener rendimiento en número de exámenes pero con desmedro de la calidad, además del escaso contacto con las pacientes.
En encuestas telefónicas de centros médicos se ha detectado que el examen ecográfico gineco obstétrico esta, en promedio, por debajo en remuneraciones en un (-)28% en relación a los aranceles u honorarios de la consulta gineco obstetrica.
Presiento que es nuestra propia culpa al permitir que los Institutos de Salud Previsional no consideren la inversión que hacen la Clínicas, centros médicos y médicos privados en valorar el tiempo y los insumos en examen acucioso y detallado de este tipo. No se consideran inversiones en equipos, costos de reposición y tecnología y lo que es peor, la dedicación y acuciosidad del operador.
Al problema no se le ve solución inmediata. Aún más, el escenario cambiará en los próximos meses con la promulgación de nuevas reformas a las leyes en salud que complicarán aún más el análisis de esta situación.
Los aranceles y honorarios que las Isapres tienen para este tipo de prestación son, por decirlo menos, inaceptables de acuerdo a que estos exámenes son de ayuda diagnóstica y se pueden considerar como una interconsulta.
Curiosamente, no ocurre lo mismo con otros exámenes de ultrasonido de otras especialidades lo que nos hace pensar que, una vez más, nuestra desidia y descuido ha permitido que las cosas hayan llegado a este estado.
Queridos amigos: la medicina en general y especialmente la medicina perinatal está en permanente avance, pero este debe ser solventado con los mejores y más preparados operadores que tengan entrenamiento en buenos y mejores equipos. El financiamiento de nuestra disciplina se hace en gran parte con la política arancelaria que los institutos privados y públicos de salud deben planificar. Esto es el deber del Estado y gran parte de nuestra especialidad está dependiendo ahora, de los próximos pasos que las autoridades de Salud den en cuanto a normativas, restricciones y políticas arancelarias.
Dr. Nelson Rodríguez T.
Editor Jefe
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